Qué haces cuando no hay una iglesia fiel dónde vives

Qué haces cuando no hay una iglesia fiel dónde vives

Consejos Sanos en una Carta por John Knox (1515-1572) dirigida a sus hermanos en Escocia.

Mis queridos Hermanos, no tanto para instruirles como en dejarles algo del testimonio de mi amor por ustedes, he tenido como algo bueno en comunicarles mis débiles consejos de cómo quiero que se conduzcan en medio de esta generación maligna y perversa, tocante al ejercicio de la más santísima Palabra de Dios, sin la cual ni puede aumentar el conocimiento, ni puede manifestarse la piedad, ni puede continuar el fervor espiritual entre vosotros.

Porque como la Palabra de Dios es el principio de la vida espiritual, sin la cual toda carne está muerta en la presencia de Dios, y como es lámpara a nuestros pies sin cuyo resplandor toda la posteridad de Adán camina en tinieblas; y como es el fundamento de la fe, sin la cual ningún hombre puede comprender la buena voluntad de Dios, así también es el único órgano e instrumento que Dios usa para fortalecer a los débiles, para consolar a los afligidos, para traer bajo misericordia por el arrepentimiento a aquellos que se han desviado, y finalmente para preservar y guardar la misma vida en el alma contra todo asalto y tentación.

Por tanto, si queréis que vuestro conocimiento crezca, que vuestra fe sea confirmada, que vuestras conciencias sean aquietadas y consoladas, o que finalmente la vida se preserve en vuestra alma, mirad que os ejercitéis frecuentemente en la ley del Señor vuestro Dios. No tengáis en poco los preceptos que Moisés dio a los Israelitas en estas palabras, “Estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas” (Deut. 6:6-9). Y Moisés, en otro lugar, les mandó en “acordarse de la ley del Señor Dios, en hacerla para que les vaya bien a ellos y sus hijos en la tierra que el Señor su Dios les daría.” Dando a entender, que así como frecuencia de recordar y de repetir los preceptos de Dios es el medio por el cual el temor de Dios (que es el principio de toda sabiduría y dicha), se mantiene vivo en la mente; así también la negligencia y el olvido de los beneficios recibidos de Dios es el primer paso para alejarse de Dios.

Ahora, si la Ley, la cual por causa de nuestra debilidad no obra cosa alguna mas que ira y enojo, fue tan eficaz (que recordada y repetida para hacerla) trajo al pueblo una bendición corporal, ¿qué diremos qué no traerá el glorioso Evangelio de Cristo Jesús cuando se trata con reverencia? Pablo le llama olor de vida para aquellos que recibirán vida, usando la semejanza de hierbas aromáticas o ungüentos preciosos, cuya naturaleza es que cuantos más estos se frotan envían su aroma más agradable y deleitable; así también, amados hermanos, es el bendito Evangelio de Jesús nuestro Señor. Porque cuanto más lo tratamos, más confortable y agradable es para aquellos que lo escuchan, lo leen, o se ejercitan en el mismo. No ignoro, que como los israelitas se fastidiaron del maná, porque era lo único que veían y comían a diario, así también ahora hay algunos que después de leer algunas porciones de la Escritura, se vuelven del todo a escritores profanos o escritos humanos. Porque la variedad de asuntos que estos contienen traen con ello deleite diario. Por otro lado dentro de las Escrituras de Dios que no tienen mucho adorno humano en si, la repetición de una cosa les es fastidiosa y cansada. Confieso que esta tentación puede entrar en los mismos elegidos por un tiempo, pero es imposible que continúen en ello hasta al fin. Porque los elegidos de Dios, además de otras señales evidentes, tienen siempre esta unida con las demás, que los elegidos de Dios son llamados fuera de la ignorancia (hablo de los que ya tienen edad de comprensión) para gustar y sentir algo de la misericordia de Dios, de la cual nunca están satisfechos en esta vida, sino que ocasionalmente tiene hambre y sed para comer el pan que descendió del cielo y beber el agua que salta para vida eterna. Lo cual no pueden hacer más que por el medio o el instrumento de la Fe, y la Fe siempre mira a la voluntad de Dios revelada por la Palabra, de manera que la Fe tiene tanto su principio como su continuación por la Palabra de Dios. Y por eso digo, que es imposible que los hijos escogidos de Dios puedan despreciar o rechazar la palabra de su salvación por mucho tiempo, como tampoco pueden fastidiarse de ella al final.

Es cosa común que los elegidos de Dios son mantenidos en tal esclavitud y servidumbre, de tal manera que ellos no pueden conseguir que se les imparta el pan de vida, como tampoco tienen la libertad para ejercitarse ellos mismos en la Palabra de Dios.

Pero ellos no se fastidian, antes bien anhelan con gusto el alimento de sus almas, antes bien acusan su negligencia anterior, antes bien lamentan la miserable aflicción de sus hermanos, y claman y piden en sus corazones ( y también en público donde pueden) que corra libremente el Evangelio. Esta hambre y sed confirma que hay vida en sus almas. Pero si tales hombres, que teniendo la libertad para leer y ejercitarse asimismo en las Sagradas Escrituras, comienzan a fatigarse porque casi siempre leen lo mismo, yo les pregunto, ¿Por qué no se cansan también de comer a diario pan? ¿Por qué no se cansan de beber a diario vino [no el tipo de bebidas alcohólicas de hoy día]? ¿Por qué no se cansan de mirar a diario el resplandor del sol? ¿Y por qué no se cansan de usar el resto de las criaturas de Dios que mantienen a diario su propia sustancia, curso y naturaleza? Pienso que responderán: “Pues tales criaturas tienen un poder [cuantas veces son usadas para quitar el hambre y la sed y para infundir aliento y fuerzas y] para preservar la vida.” ¡Oh, miserables criaturas!

¡Quién se atreve a atribuirle más poder y fuerza a criaturas corruptibles en nutrir y preservar el cuerpo humano mortal, que a la Palabra eterna de Dios en nutrir el alma que es inmortal! El querer razonar con su abominable ingratitud no es ahora mi propósito. Pero a vosotros, queridos Hermanos, les comparto mi conocimiento y les abro mi conciencia, que así como tan necesario es el uso de la comida y de la bebida para preservar la vida corporal, y así como tan necesario es el calor y la luz del sol para dar vida a la hierba y para disipar las tinieblas; así también es necesaria para la vida eterna y para la iluminación y luz del alma la meditación, ejercicio y uso perpetuo de la sagrada Palabra de Dios.

Por tanto, queridos Hermanos, si anheláis la vida venidera, por necesidad debéis ejercitaros vosotros mismos en el Libro del Señor vuestro Dios. Que no pase ni un día sin que recibáis algún consuelo de la boca de Dios. Abrid vuestros oídos, y El hablará cosas deleitables a vuestro corazón. No cerréis vuestros ojos, antes bien que con diligencia contempléis qué porción substanciosa os es dejada en el testamento de vuestro Padre. Que vuestras lenguas aprendan a ensalzar Su tierna bondad, cuya sola misericordia os ha llamado de las tinieblas a la luz, y de la muerte a la vida. Tampoco hagáis esto tan privadamente que no admita testigos. No, Hermanos, el Señor Dios os manda que gobernéis vuestras casas en su verdadero temor y de acuerdo a su Palabra.

Dentro de vuestras casas, digo, en algunos casos, sois obispos y reyes; vuestra esposa, hijos y familia es vuestro obispado y cargo.

De esto se os pedirá cuenta de cuanto cuidado y diligencia usasteis para instruirlos en el conocimiento verdadero de Dios, de cómo procurasteis implantar virtudes y reprimir vicios. Por tanto, digo, que debéis hacerlos partícipes de la lectura, de la exhortación, y de la oraciones comunes, lo cual debería hacerse en cada hogar por lo menos una vez al día. Pero, por encima de todo, queridos Hermanos, procurad en practicar a diario y en vivir lo que manda la Palabra de Dios, y entonces comprobaréis que nunca oiréis ni leeréis lo mismo sin que obtengáis algún fruto. Creo que esto es suficiente para los ejercicios dentro de vuestro hogar.

Considerando que Pablo llama a la congregación “el cuerpo de Cristo,” del cual cada uno de nosotros somos un miembro, y enseñándonos con esto que ningún miembro puede sustentarse y alimentarse por si mismo sin la ayuda y el apoyo de otro; creo que es necesario que se tengan estudios y conferencias sobre las Escrituras como reuniones entre hermanos. Como Pablo nos da el orden que se debe observar para esto [1 Cor. 14:26-29], solo quiero señalar que cuando os reunáis, que sería bueno hacerlo una vez a la semana, que vuestro comienzo fuese confesando vuestras ofensas e implorando que el Espíritu del Señor Jesús os asista en todos vuestros proyectos y metas espirituales. Después que se lea alguna porción de las Escrituras clara y modestamente, tanto que se crea suficiente para esa ocasión o tiempo. Cuando se haiga terminado, si algún hermano tiene exhortación, pregunta, o duda que no tenga temor en hablar o tratarla allí mismo, haciéndolo con moderación, ya sea para edificar o para edificarse. Y de esto no dudo que vendrá gran provecho. Porque, primero, al oír, leer, y estudiar las Escrituras en éstas reuniones, ayudarán a examinar el juicio y la actitud de las personas, su paciencia y modestia serán conocidas, y finalmente se exhibirán sus dones y expresiones. Por otro lado deben evitarse en toda ocasión y en todo lugar el palabrerío, las interpretaciones largas y aburridas y la terquedad en puntos controvertidos. Pero por encima de todo cuando se reúnan como iglesia, allí nada debe tenerse en cuenta más que la gloria de Dios y el consuelo o edificación de los hermanos.

Si algo brota del texto en discusión o en el debate que vuestro juicio no puede resolver o vuestras facultades no pueden captar, que eso se anote y se escriba antes de despedir la reunión, para que cuando Dios provea solución al asunto, vuestras dudas que brotaron sean resueltas con más facilidad. Por otro lado si tenéis la oportunidad de escribir o comunicaros con otros, vuestras cartas manifestarán vuestro gran deseo que tenéis de Dios y de su verdadera religión. No dudo que ellos según sus talentos procurarán y os otorgarán su fiel trabajo para satisfacer vuestras peticiones devotas. En cuanto a mi mismo hablo lo que pienso: emplearía quince horas con gran gusto (según le plazca a Dios en darme de su iluminación) para explicarles alguna porción de las Escrituras, que gastar media hora en otra cosa.

Además, me gustaría, que en la lectura de las Escrituras, tomen juntos algunos libros del Antiguo Testamento y algunos del Nuevo, como Génesis y alguno de los Evangelios, Éxodo con otro libro, etc., pero siempre terminando los libros que comenzasteis (según permita el tiempo). Pues os confortará el oír la armonía y acuerdo del Espíritu Santo hablando en nuestros padres desde el principio.

Os confirmará en estos días peligrosos al contemplar la faz de Jesucristo, el amado esposo, y su iglesia, desde Abel hasta Cristo mismo, y de Cristo hasta este día, que hay unidad y un mismo propósito en todas las generaciones. Estudiad con frecuencia los Profetas y las Epístolas de Pablo. Pues la abundancia de asuntos muy confortadores que se hallan allí requiere ejercicio y buena memoria. De igual manera así como vuestras reuniones deben comenzar con confesión y suplica del Espíritu de Dios, así también deberían terminar con acción de gracias y ruegos por los gobernantes y magistrado, por la libertad del Evangelio de Cristo que corra libremente, por el consuelo y libertad de nuestros hermanos que aún están bajo tiranía y servidumbre, y por otras tales cosas que el Espíritu del Señor Jesucristo os enseñe que os es provechoso, ya sea para vosotros mismos, o para vuestros hermanos dondequiera que estén.

Si así (o aún mejor) oigo que os ejercitáis vosotros mismos, queridos Hermanos, entonces alabaré a Dios por vuestra gran obediencia, como también por aquellos que han recibido la palabra de gracia no solo con gozo, pero también con solicitud y diligencia, y guardan la misma como un tesoro y una joya preciosísima. Y porque no tengo sospechas de que haréis lo contrario, no usaré amenazas. Pues mis esperanzas sinceras son que caminaréis como hijos de luz en medio de ésta generación perversa, que seréis como estrellas durante la noche (que no se vuelven tinieblas), que seréis como trigo entre la cizaña, y que sin embargo no cambiaréis vuestra naturaleza que recibisteis por gracia, a través de la comunión y participación que tenemos con el Señor Jesucristo en su cuerpo y en su sangre. Y finalmente, que seréis del número de las vírgenes prudentes, que a diario arreglan y llenan sus lámparas con aceite, mientras que aguardan con paciencia la aparición gloriosa y venida del Señor Jesucristo, cuyo Espíritu omnipotente gobierne e instruya, ilumine y consuele vuestras mentes y corazones en toda prueba ahora y para siempre. Amen.
La gracia del Señor Jesucristo repose con vosotros.
Acordaos de mis debilidades en vuestras oraciones. 7 de Julio de 1556.
Vuestro sincero hermano,
JOHN KNOX

Traducido por Joel Chairez

Ponga su espíritu a cargo

Ponga su espíritu a cargo

Gloria Copeland

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
– Romanos 8:26

Mientras viva en esta tierra, va a tener que cargar con una debilidad. ¿Cuál es? El cuerpo de carne y sangre en que vive. Es un cuerpo que está sujeto a la muerte y al mundo físico.

Su espíritu nacido de nuevo no quiere pecar. Quiere ser completamente obediente a Dios.

Pero la debilidad de la carne hace que caiga preso de las tentaciones que lo rodean. ¿Significa eso que está condenado a una vida de fracaso hasta que Jesús venga y ese cuerpo de carne sea glorificado?

¡No! Significa que usted necesita edificar su espíritu, fortalecerlo, hasta que domine a la carne. Se nos dice que crucifiquemos la carne. Su hombre espiritual debe dominar su cuerpo.

Orar en el espíritu por el Espíritu Santo pone espíritu sobre la carne. Hace que su espíritu se levante y esté a cargo. Así como usar pesas fortalece sus brazos, orar en otras lenguas fortalece su espíritu. Su espíritu es más poderoso que su carne, y mientras usted le dé una salida, la carne sencillamente tendrá que someterse a él. La mayoría de los creyentes no comprenden eso. Cuando están oprimidos por algún pecado, y en vez de conquistarlo por medio de las cosas de Dios tales como orar en el Espíritu, simplemente continúan luchando para vencer de manera natural. Por eso acaban fallando una y otra vez.

Si está atrapado en ese ciclo, ¡anímese! Dios no le ha ordenado ser más espiritual de lo que puede ser. Él conoce su debilidad y le ha dado una manera de vencerla. Le ha dado la capacidad para orar en lenguas y con su entendimiento para manejar la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Y a pesar de lo mal que esté fracasando en todo lo demás, usted podrá hacer estas cosas.

Sin embargo, tenga la seguridad de que Satanás tratará de persuadirle de lo contrario. El diablo sabe que una vez que usted aprenda a someter la carne, él no tendrá lugar en su vida.

Usted le cerrará la puerta y él no podrá entrar.

Renueve hoy su decisión de orar en el Espíritu. Tome la decisión firme de seguir el mandato que Dios da en Judas 20: “edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo”.

Leer Romanos 8:14-32

Job 2

Job capítulo 2

1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.

2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.

3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?

4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.

5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.

7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.

12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.

13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Comentario a Job 2

Fuente: “Comentario Exegético-Devocional A Toda La Biblia.” Libros poéticos – Job -Tomo-2.

Job había dejado a Dios en muy buen lugar tras el reto que le había lanzado Satanás acerca de él. Habría de esperarse que con esto se cerrase el desafío y nunca más volviese a poner en duda la reputación de Job; pero no es así.

I. Satanás postula una nueva prueba que toque a Job en su propia carne y en sus propios huesos (vs. 1-5).

II. Dios la permite por sus santos designios (v. 6).

III. El diablo hiere a Job con una enfermedad repugnante y dolorosa (vs. 7,8).

IV. Su propia mujer le induce a maldecir a Dios, pero él resiste la tentación (vs. 9,10).

V. Sus amigos vienen a condolerse con él y a consolarle (vs. 11-13). Y en todo esto, este buen hombre nos da un maravilloso ejemplo de paciencia en medio de horribles sufrimientos.Versículos 1-6

Satanás está decidido a poner de nuevo a prueba la paciencia de Job.

I. El demandante ante el tribunal de Dios hace de nuevo su aparición en escena (vs. 1,2), como lo había hecho anteriormente (1:6-7). Los ángeles están en torno al trono de Dios, y Satanás está entre ellos. Le es formulada la misma pregunta de antes: ¿De dónde vienes ? Y responde de la misma manera: «De dar una vuelta por la tierra y pasearme por ella» ¡Como si no hubiese estado haciendo ningún daño!

II. El juez le interroga como antes: «¿No te has fijado en mi siervo Job. etc» (v. 3) pero esta vez, añade: «…Y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa ?» ¡Gran bendición para nosotros es no tener por jueces de nuestros actos a demonios ni a seres humanos, pues, con justicia o sin ella, quizá nos destruirían! Afortunadamente, nuestro juicio procede de labios de Dios, quien todo lo conoce y a quien nadie puede engañar ni sobornar. A pesar del tremendo ataque del diablo, Job es ensalzado por Dios por conservar su integridad.

La constancia es la corona de la integridad.

III. El diablo prosigue adelante en su acusación (v. 4): «Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida». Satanás presenta a Job tan egoísta como el común de los humanos, quienes prefieren exponer al peligro la piel de sus animales, de sus criados y aun de sus hijos, antes que perder su propio pellejo. Por eso, lanza un nuevo reto para poner a prueba la integridad de Job (v. 5): «Toca su hueso y su carne y (verás) si no te maldice a la cara» (lit.). No hay cosa que tanto contribuya a oscurecer la mente y a destemplar el genio como un dolor agudo. El propio apóstol Pablo hallaba gran dificultad en soportar su espina en la carne , y sólo consiguió aguantarla con una gracia especial del Señor (2 Co. 12:7-9).

IV También esto se lo permite Dios a Satanás, aunque con cierta restricción (v. 6): «Está en tu mano; pero guarda su vida. Puedes afligirle cuanto quieras, con tal de que no lo mates.». Puesto que el hebreo nephesh, como el griego psyché, significa tanto «alma» como «vida», podemos aventurar que Dios prohibió a Satanás dañar a Job con una enfermedad psíquica que le hubiese reducido a la condición de piltrafa humana, pues Job habría perdido entonces toda responsabilidad y sobraría el resto del libro.Versículos 7-10

Una vez que obtuvo el permiso de Dios, el diablo se puso a trabajar de inmediato en su oficio sin perder tiempo. Su tentación va a tomar ahora la forma, en cierto modo, de la que llevó a nuestros primeros padres a desobedecer a Dios al perder la confianza en él (Gn. 3). Si logra Satanás que Job llegue a desconfiar de la providencia de Dios habrá ganado la apuesta.

I. El diablo provoca a Job por medio de una repugnante enfermedad, con la esperanza de que así maldecirá a Dios cuando se vea a sí mismo hecho una piltrafa (vv. 7,8).

1. La enfermedad con que hirió Satanás a Job era muy grave, dolorosa y repugnante (v. 7): Hirió a Job con unas llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. EL vocablo hebreo shejín significa siempre una erupción y puede designar una extensa gama de enfermedades de la piel. Esta erupción era, según el texto, maligna (hebreo ra ) y le cubría desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

2. En lugar de hallar algún remedio medicinal para la enfermedad, Job usaba un trozo de tiesto para rascarse con él (v. 8) ¡Triste de verdad era la condición de este pobre hombre! Incluso el mendigo Lázaro sentía algún alivio con la lengua de los perros que le lamían las llagas (Lc. 16:21), pero Job no disponía de ningún alivio. A pesar del mucho bien que había hecho a muchos, nadie era tan agradecido como para acercarse a él y tratar de aliviarle el picor o el sufrimiento, ya fuese por repugnancia o por el temor al contagio. Así que pasaba día y noche fuera de la ciudad, sentado sobre el montón de cenizas resultantes de la combustión de las basuras del vecindario. El texto hebreo menciona sólo las cenizas, pero la versión de los LXX especifica lo de la basura (Vea en cursiva en la RV 1977. Nota del traductor). En lugar de reposar confortablemente en un blando lecho, su cama-diván era la ceniza de las basuras del lugar.

II. Pero la tentación más grave, a no dudar, le vino de su propia mujer (v. 9): «¿Aun persistes en tu integridad ?» -le dijo- «Maldice (lit. bendice, según lo explicado en el comentario a 1;11) a Dios y muérete». De todo cuanto poseía, lo único que le fue preservado a Job fue su mujer. Aunque los designios de Dios fuesen benignos en este caso, la razón por la que Satanás no se la quitó fue, por lo que se ve, para que le sirviera de instrumento de tentación. Siempre que Satanás deja de llevarse algo que le ha sido puesto en las manos es porque sabe que puede usarlo para mayor mal. Véase cómo le habla a Job su propia mujer:

1. «¿Aun persistes en tu integridad?». Como diciendo: «¿Eres tan manso, tan cobarde y tan necio como para someterte a un Dios que, en lugar de premiar tus servicios con señales de su favor, te azota sin compasión no habiéndole tú provocado con ningún pecado? ¿Es todavía un Dios digno de que se le sirva, se le bendiga y se le ame?».

2. Le urge a que abandone todo ejercicio de piedad, blasfemando de Dios y lanzándose a la desesperación: «Maldice a Dios y muérete». Como diciendo; «Ya que tu Dios se porta así contigo, sé tú tu propio redentor siendo tu propio ejecutor ¡termina de una vez con tus sufrimientos quitándote la vida, pues es preferible morir antes que vivir de esa manera! Nótese que aquí tenemos dos de las más negras y horribles tentaciones de Satanás. Nada tan contrario a la conciencia natural como la blasfemia; y nada tan contrario al sentido natural como el suicidio. Con todo es probable que la frase de la mujer de Job no haya de tomarse como incitación al suicidio, sino somo efecto seguro de haber maldecido a Dios. (Nota del traductor).

III. Pero Job resiste bravamente y triunfa también de esta tentación (v. 10).

1. Se indigna sobremanera de que se le haya mencionado una cosa tan horrible: «¡Cómo! ¿Maldecir a Dios? ¡Ni pensarlo! Vete de mí. Satanás » (Lc. 4:8). En otras ocasiones, había soportado mansamente la conducta poco amorosa de su mujer (v. 19:17). Pero ahora que le inducía a maldecir a Dios, se disgustó mucho y le echó en cara sus malas palabras. En una casa donde había reinado la prosperidad junto con la piedad, la mujer de Job no tendría mucho empacho en ser su «ayuda idónea •» (Gn. 2:18). Pero ahora que la tribulación más tremenda se había abatido sobre el hogar, ella no supo reaccionar con el mismo temple de ánimo de su esposo. La aflicción mostró que sus caracteres respectivos eran diametralmente opuestos. Si Eva resultó ser «tentación idónea» en Gn. 3:6, ¿qué se puede esperar de las hijas de Eva que no sean buenas hijas de Dios? Cuando Pedro hizo de Satanás con Cristo, el Señor le dijo lisa y llanamente: «me eres tropiezo» (Mt. 16:23).

2. Razona con su mujer contra la tentación: «¿Qué? ¿Aceptaremos de Dios el bien, y el mal no lo aceptaremos?». Así hemos de tratar de convencer a aquellos a quienes reprendemos. No sólo habla de «soportar», sino de «aceptar» el mal. Como diciendo: «¿No habremos de esperar el recibirlo? Si Dios nos da tantas cosas buenas, ¿nos vamos a sorprender o pensar que es extraño el que nos envíe aflicciones para probamos?» (v. 1 P. 4:12). El vocablo original indica que también la aflicción se ha de recibir como un don, ya sea si se padece por una buena causa (Fil. 1:29), como si es en castigo de nuestros pecados (Lv. 26:41). sometiéndonos siempre de buena gana a la voluntad de Dios. Lo que es aflicción para el cuerpo es con frecuencia un bien para el alma: algo que, aunque entristezca el rostro, mejora el corazón.

IV. De esta manera se mantuvo Job firme en su integridad, y fue derrotado el diablo en sus malévolos designios: En todo esto no pecó Job con sus labios. Triunfó la gracia de Dios e impidió que brotase alguna raíz de amargura para estorbarle y contaminarle (He. 12:15).Versículos 11-13

Relato de la visita que tres amigos le giraron a Job durante su aflicción. Algunos de entre sus enemigos disfrutaban al verle así afligido (v. 16:10; 19:18; 30:1; etc.). Pero sus amigos se preocuparon por él y trataron de consolarle. Se nombran aquí tres de ellos (v. II): Elifaz, Bildad y Zofar (mejor, Sofar). Como se ve por sus discursos, estos tres tenían bien ganada reputación de hombres sabios y rectos, además de la experiencia que les confería la edad (v. 32:6).

I. Job había contraído amistad con ellos durante su prosperidad. Uno de los grandes consuelos de la vida presente se cifra en la amistad de personas prudentes y virtuosas; el que tiene algunos amigos de esta clase debe estimarlos altamente. Parece ser que los tres amigos de Job eran descendientes de Abraham: Elifaz descendía de Teman, el nieto de Esaú (Gn. 36:11); Bildad (es probable), de Súa, hijo de Abraham y Cétura (mejor Quetura), como vemos en Gn. 25:1-2; En cuanto a Zofar (o Sofar), hay quienes aventuran la opinión de que es una variante de Sefó, descendiente de Esaú (Gn. 36:11). La preservación de tanta sabiduría y piedad entre quienes eran extraños al pacto de la promesa era una indicación de la bondad de Dios enttre los gentiles y un feliz presagio de que algún día habrían de tener acceso a la gracia del Evangelio, cuando fuese derribado el muro de separación en el futuro. Esaú fue rechazado; sin embargo, algunos de sus descendientes heredaron algunas de las mejores bendiciones.

II. Continuaron siendo amigos de Job en su adversidad, cuando la mayoría de sus allegados le habían desamparado (v. 19:14). Vinieron a compartir sus pesares, como antes habían venido a compartir con él sus consuelos. Son muchas las buenas lecciones que podemos aprender de las aflicciones ajenas, a fin de ganar en prudencia y seriedad. También cabe la oportunidad de decirles algo bueno que les ayude a soportar mejor los sufrimientos. De estos amigos, vemos:

1. Que vinieron llevados de su propio impulso, sin ser llamados (6:22). Vinieron con intención de consolarle, aunque resultaron malos consoladores, pues carecieron de tacto y de base sana al juzgar el caso.

2. Que cuando le vieron a cierta distancia, le hallaron tan desfigurado por las llagas que no lo reconocieron (v. 12) ¡Qué cambio tan grande produce en las facciones de una persona una grave dolencia o una aflicción torturadora! «¿Es posible que éste sea Job?», dirían. Pero no por eso se marcharon de allí con aprensión, sino que se quedaron con él tanto más enternecidos cuanto mayor era la miserable condición en que le veían. No cabe duda de que, al verlos venir y, sobre todo, al verlos llorar, se avivaría la pena de Job. Cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo (lit.); esto es, al aire por encima de su cabeza. Eran señales corrientes de duelo. Es de suponer que se habían sentado con él a la mesa muchas veces, reclinados en sus divanes, cuando él gozaba de prosperidad. Ahora demuestran su amistad compartiendo también con él el asiento de cenizas: se sentaron con él en tierrra (v. 13).

3. Que resolvieron quedarse con él hasta que le viesen recuperado o finado. Siete días y siete noches permanecieron junto a él y ninguno le hablaba palabra. La razón, según el texto, es que veían que su dolor era muy grande. Esto concuerda con lo que, todavía en el siglo actual, acontece en algunas regiones árabes, según A. Musil. Cuando se alarga la enfermedad, «sacan los parientes al enfermo a las afueras del poblado, al sitio donde se amontonan los escombros, y allí, con cuatro estacas que sostienen un toldo, instalan un cobertizo en el que yace el enfermo día y noche. Luego que se extiende la noticia de la enfermedad, van los otros parientes y los conocidos a visitarle y forman un círculo alrededor del enfermo. En silencio, sin decir palabra, escuchan sus gemidos y quejas. Sólo si él les habla, responden y se lamentan de su suerte, pero no todos, sino los más ancianos; los demás apenas se atreven a añadir alguna palabra que otra». Además, este silencio les ayudaría a considerar y digerir lo que después habían de expresar como resultado de muchos y largos pensamientos.

Cuando algo te inquieta…¡responde!

De repente despiertas en la noche recordando a alguien, un hermano, un amigo, un  familiar y piensas, como estará, cuanto hace que no lo veo, en que andará, intentas dormir pero nuevamente lo recuerdas, pasas la noche inquieto y te levantas de mal humor.

Mas tarde te enteras que esta enfermo o pasando un momento muy difícil y recuerdas tu noche de insomnio y te quedas pensando, algo hace que te sientas acongojado y un tanto culpable, ¿porque?

Romanos 8-14

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.

Leyendo este texto nos damos cuenta que al ser guiados por su Espíritu, somos hijos suyos y el Señor nos moviliza a orar por aquellos que están  en necesidad, el nos guía y aunque no sabemos que pasa con esa persona, solo pongámonos a orar, el Espíritu se encargara de presentarlo ante Dios.

Romanos 8-27

“Mas el que escudriña los corazones,

sabe cual es la intención del Espíritu,

porque conforme a la voluntad de Dios

Intercede por los santos.

Dios que es quien examina los corazones, el sabe lo que el Espíritu quiere decir, ya que el ruega por los del pueblo santo,  conforme a la voluntad del Padre.

La necesidad de orar por otros es una prueba del amor de Dios y su cuidado por nosotros.

Es necesario que nos dejemos guiar  y seamos obedientes al llamado a la oración y aunque no sepamos que le ocurre a nuestros hermanos debemos ponernos a orar dejando que el Espíritu interceda como conviene a la voluntad del Padre, cuando oras por los del pueblo santo, ten en cuenta que otros están orando por ti.

Así es  el amor y el cuidado de Dios sobre nuestras vidas,  el nos inquieta a orar por aquellos hermanos que están en aflicción, a la vez inquieta  a otros a orar por nosotros, el Espíritu hará lo demás.

El se encargara de pedir como conviene, solo sé sensible a los llamados a oración, si estas en un grupo en Internet, responde peticiones de oración, se un instrumento usado por Dios para bendecir.

Es muy triste cuando alguien desesperado y atribulado pone una petición y mas tarde entra a los grupos y no hay una respuesta, ni una palabra, en cambio no imaginas cuan fortalecido te sientes cuando sabes que están cubriéndote en oración.

Que felices se ponen  aquellos hermanos que escriben una petición  y pueden leer tu respuesta y sentir que el amor de Dios une a su pueblo este donde este.

Responde cuando Dios te mueve a la oración, orar los unos por los otros es un mandato del Señor, alli donde tu no puedes llegar físicamente, si puedes hacerlo por medio de la oración.

Que hermoso es saber que si oras por alguien que esta al otro lado de la tierra, Dios escucha y responde, exactamente alli donde sea necesario, Dios enviara la respuesta a tu oracion y cuando tu lo necesites, Dios moverá a otros a orar por ti.

No lo olvides, si Dios te mueve a oracion, ¡responde!

Si ves mensajes con peticiones, ¡¡responde!!

Dios quiere usarte para bendicion, ¡no te pierdas la oportunidad de hacerlo!

¡Que tengas un lindo día!

DEJA QUE DIOS TE CONDUZCA HACIA DONDE TE CONVIENE…

Muchas veces torciste los caminos que Dios te habia preparado, y efectivamente lo lograste…
¿Pero que sacaste de ello?
NADA…!!!

Dios te dejo en ellos para que comprobaras por ti mismo/a que las cosas no eran como tu creias…
Emprendiste caminos que parecian exquisitos y llegaste a aridos desiertos…

Ahora has llegado al punto cero…
Pero es precisamente en ese punto, donde Dios desea que emprendas una nueva marcha…
Lo que quedo atras, atras se quedo…
Lo que se arruino, arruinado quedo…
Todo porque creiste que tu tenias la razon a pesar de las advertencias previas…

Ahora comprendes el porque de la presencia de todas estas personas con las que te has encontrado en dias recientes y has tenido la oportunidad de conocer…

Es porque Dios asi lo ha permitido…
Son los medios que el esta empleando para mostrarte los LINEAMIENTOS CORRECTOS que has de seguir y no vuelvas mas a tomar decisiones que no te condujeron a nada…

Asi tambien…
Esos eventos tan IMPREDECIBLES que se te han presentado, ya estaban contemplados por Dios; no fue en vano que estuvieras justamente en esa hora y en ese lugar…

Todo cuanto te ha acontecido hasta hoy, no ha sido por CASUALIDAD…

Todo ha sido con el proposito de ENCARRILARTE en la via correcta…

Has visto como Dios ha venido ARRANCANDO muchas cosas que estaban ARRAIGADAS en tu interior…

Eso si que te ha dolido, pero ha sido necesario…
Has visto como ha venido CONSUMIENDO todo lo que te ha estorbado hasta dejarlo reducido a cenizas…

Y tambien te ha dolido…

Es posible que no lo comprendas, pero es tan necesario…

Esta fecha especifica en que lees estas lineas…
Este preciso momento, ha sido planeado cuidadosamente por Dios para recordarte que el es tu GUIADOR y tu PROVEEDOR…

El te conducira HACIA donde el sabe que te CONVIENE…

El te conducira por DONDE el lo considere mas OPORTUNO…

El TE DARA todo lo que estes necesitando, independientemente a como sea tu entorno…

Unicamente dejate conducir por el…
El SABE como lo hace…

El es tu PASTOR…

EL SEÑOR ES MI PASTOR NADA ME FALTARA

“Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”.

(Salmos 23:1-4)

Alabanza grata a Dios

Hoy al hablar de alabanza veremos a la luz de la palabra cual es la alabanza que a Dios le agrada recibir de sus hijos,  leamos

Hebreos 13.15

Así que ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir fruto de labios que confiesan su nombre.

El texto que acabamos de leer nos habla de ofrecer siempre  a Dios sacrificio de alabanza,  al decir fruto de labios que confiesan su nombre, se refiere a corazones que le aman , que le conocen bien, que saben quien es el y le confiesan como su Señor.

Al decir siempre involucra todos los tiempos de nuestra vida, tiempos de bonanza, tiempos de tribulación, de alegría, de tristeza, aun de dolor y angustia , en todos los momentos, sea  como sea, siempre.

Salmo 103.1/5

¨Bendeciré al Señor con toda mi alma;

bendeciré al Señor con todo mi ser su santo nombre.

¨Bendeciré al Señor con toda mi alma; no olvidaré

ninguno de sus beneficios¨.

En una fiesta de cumpleaños  dos gemelas abrían el regalo que su mami les había comprado, la primera que abrió el regalo exclamo abrazando a su mamá, gracias mami, te amo!!

La mamá le preguntó, porque? La niña respondio:  Me compraste justo lo que yo quería!!

La hermana también abrazó a su madre y  le dijo, también te amo mami!  La madre repitió la pregunta diciendo porque?

La niña volvió a abrazarla y dijo, porque tu eres mi mami!!

Esa respuesta lleno de alegría el corazón  de la mama!

Del mismo modo, no alabamos a Dios porque nos da lo que le pedimos, lo que nos gusta o necesitamos, lo alabamos porque el es Dios, nuestro Dios, esa alabanza es fruto de labios que confiesan su nombre, lo alabamos porque el es Señor, es el Rey y es digno de ser alabado!!

Apocalipsis 4.11

Señor, digno eres de recibir la gloria, y la honra y el poder, porque tu has creado todas las cosas y por tu voluntad existen.

Somos seres racionales porque Dios así lo quiso, y porque El no desea autómatas sino seres pensantes, que pongan en practica el uso de razón que les dio.

Lee conmigo:

1º Corintios 14.15

Oraré con el espíritu, pero oraré con el entendimiento, cantaré con el espíritu pero cantaré con el entendimiento.

Oramos y cantamos con el espíritu pero no estamos en trance, ni enajenados, lo hacemos con entendimiento, con sabiduría, concientes de lo que queremos decirle a Dios, de lo que sentimos, y a la vez oímos  también lo que el quiere decirnos.  No lo aturdimos  con un estruendoso monólogo, sino que conversamos con El y le alabamos con corazón sincero y plena certidumbre de fe,  permitiéndole que El sea Señor en nosotros y  reconociéndole como tal.

Por lo que El es para ti, porque es tu Padre amado, con sabiduría, con el entendimiento, sea cual fuere el momento que vives, en el gozo, en la tribulación,  aun en la angustia, el recibe tu alabanza, y si acaso atraviesas una circunstancia difícil, permítele que sea Señor, serás fortalecido a través de la  alabanza, mientras recuerdas cada uno de sus beneficios, surgira tu gratitud,  esta es la alabanza grata a Dios!!

Adórale y disfruta el estar en su presencia, permite que El te ministre a traves de tu alabanza y por medio de su Espiritu Santo.

El quiere ser tu Señor, tu Padre.

Dios te bendiga!

Usted tiene la llave

Lectura: Hechos 4:1-14

Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos,

resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.

Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.

Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.

Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas,

y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes;

y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:

Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado,

sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.

Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.

————————————————————————————————————————————————————————————

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

– Mateo 16:19

El texto griego de este pasaje se leería, literalmente: “Yo te doy las llaves del reino.
Lo que declares cerrado en la tierra es cerrado en el cielo y lo que declares abierto en la tierra es abierto en los lugares celestiales”.

El cielo del cual Jesús estaba hablando no es el cielo donde Dios mora, sino de la zona de batalla: el cielo en donde operan las fuerzas de Satanás. Jesús estaba diciendo que Dios nos ha dado poder para atar a los espíritus malos en los lugares celestiales, y para desatar los poderes angelicales de Dios para obrar a nuestro favor.

Filipenses 2:9-10 dice: “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra”. Eso lo cubre todo.

Como creyentes, tenemos autoridad total sobre los poderes de Satanás. Podemos ejercer autoridad sobre los espíritus malos que están tratando de destruir esta nación. Podemos ejercer autoridad sobre ellos y destruir sus fortalezas en el nombre de Jesús.

Ya es hora de que empecemos a comprender lo importante que somos en los asuntos mundiales. Desde el día en que Jesús nos dio la Gran Comisión, la vida o la muerte del mundo ha estado en manos de la Iglesia. Somos los que tenemos el poderoso Nombre de Jesús y la imponente fortaleza del Evangelio para traer vida y abundancia a cada criatura. Somos aquellos cuyas oraciones pueden cambiar todo puesto de autoridad en este país.

Nos corresponde comenzar a interceder ahora mismo y a usar el poder que Dios nos ha dado. Podemos venir de tierras diferentes y de diferentes culturas, pero todos tenemos algo en común: Jesucristo es nuestro Señor. Y eso es suficiente para alterar el aspecto espiritual de este mundo.

HASTA QUE PASEN LOS QUEBRANTOS

“Ten misericordia de mi, oh Dios, ten misericordia de mi; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me amparare, hasta que pasen los quebrantos  “

( Salmos 57:1 )

Quebrantos!!  Quebrantos!!

jamas esperados, nunca imaginados, pero llegaron, no hubo forma de detenerlos, uno a uno hicieron fila delante de ti, tomaron su turno para descargar su ira, no hubo mas espera, no existio oportunidad ni salida, todo se volvio oscuro, tormentoso, arido, lleno de miseria, de dolor, de verguenza, desanimo, acusaciones y desesperacion.

Asi es la etapa mas dura de la cueva de los quebrantos, en la cual, hasta el mismo infierno reserva su oportunidad para tocar tu alma, pero aun sobre las ardientes brasas del horno del quebrantamiento, existe la mejor comunicacion con Dios, por medio de la oracion, confesion y clamor.

En este salmo, el siervo de Dios esta al borde de la muerte, perseguido por el enemigo, sin alimentos, sin un techo seguro y sin amigos, pero puede pedir misericordia y afirmar que su alma sigue confiando en Dios. Eso lo hace cambiar de escena, y en lugar de que las sombras de la muerte lo aniquilen, busca la sombra de las alas protectoras de Dios, para ampararse en ellas. En ese momento, su alma se eleva y llega la confianza al saber que los quebrantos pasaran; Dios responde al clamor y al llanto de su siervo, y lo mismo hara en tu vida, el resto de los quebrantos llegaran como polvora mojada, y no lograran destruirte, porque estaras bajo la proteccion Divina de Dios.

Hay un tiempo para los quebrantos, pero si acudes bajo la sombra de Dios, podras soportarlas, luego, una etapa gloriosa vendra a tu vida, todo sera distinto, y en lugar de una cueva, tendras un castillo.

Si amo, sirvo

Cuenta la historia acerca de un anciano que siempre llevaba consigo una lata de aceite adondequiera que iba y cuando pasaba por una puerta que chirriaba, dejaba caer unas gotas de aceite en las bisagras. Si se topaba con algún portón difícil, aceitaba el cerrojo. Y así andaba por la vida, lubricando todos los lugares difíciles, haciendo que les resultara más fácil a los que pasaban después que él.

La gente lo consideraba un hombre excéntrico, extraño, incluso loco, pero él seguía adelante, volviendo a llenar su lata de aceite vez tras vez para continuar aceitando todos los lugares difíciles que encontraba a su paso.

En este precioso mundo que nos ha tocado vivir, hay muchas vidas que rechinan cuando no que se traban por las circunstancias cotidianas. Con frecuencia parece que nada les sale bien y que necesitan ser lubricados “con aceite de gozo celestial”, con mansedumbre o con la debida consideración.

Permíteme hablarte desde la experiencia, habiendo pasado por muchas dificultades y en todas ellas haber superado hasta la misma muerte que vino por mi vida, haciendo “una sola cosa”: “SERVIR A LOS DEMÁS”. Encontré la medida sobrenatural de amor que todo cristiano anhela y busca insistentemente, dentro de una sencilla palabra: “SERVICIO”. Por esta razón es que me animo a declarar sin temor a equivocarme que SI AMO… SIRVO !!!.

Finalmente, permíteme confrontarte contigo mismo: ¿Llevas contigo tu propia lata de aceite? ¿Preparas por la mañana tu aceite de la utilidad y el auxilio? ¿Llenas tu corazón con esperanza en la medida suficiente como para poder dar a los demás sin temor a perderla?

No olvides que si le ofreces tu aceite a la persona que tienes más cerca, podría ocurrir que le serviera para lubricarle el día entero o tal vez más aún. De hecho, tu aceite de la alegría significará mucho más que lo que te imaginas para alguien que se siente descorazonado, y no dejes de tener presente que nuestro aceite muchas veces se vierte a través de un corazón dispuesto a oír y consolar con las palabras que Dios nos da.

Nunca dejes de brindarte en favor de los que te rodean, porque podría ser que tu vida toque a alguna otra persona una sola vez en la senda de la vida, y que luego esos caminos tomen un curso divergente y que no vuelvas a encontrarla nunca más.

El aceite de la bondad ha suavizado las aristas duras y filosas de muchas vidas endurecidas por el pecado, y las ha dejado suaves y maleables, listas para recibir la gracia redentora del Salvador. Una palabra agradable es un radiante rayo de luz divina para el corazón entristecido. Por lo tanto, ofrécele a otros la luz del Señor que habita en tí por Su gracia y cuéntale a Jesús todo lo demás. La obra será hecha por el Espíritu Santo, siempre y cuando tu derrames de ti para bendición de los demás.

Piénsalo. Y mientras lo haces, no dejes que el diablo te robe la esencia de este mensaje. Tu eres el escogido de Dios para llevar las Buenas Nuevas a todos lo que conoces. Y por si acaso sientes que las fuerzas no te alcanzan, o que no tienes lo necesario, o que no eres un estudioso bíblico, o que……etc. etc. etc… recuerda lo que el Señor nos encomendó:

1Pedro 4:10 (RVA) Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
11 Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios. Si alguien presta servicio, sirva conforme al poder que Dios le da, para que en todas las cosas Dios sea glorificado por medio de Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.

Carta a los filipenses

Lectura: Filpenses 2:12-18

Así que, mis queridos hermanos, como han obedecido siempre —no sólo en mi presencia sino mucho más ahora en mi ausencia— lleven a cabo su salvación con temor y temblor,

pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.

Háganlo todo sin quejas ni contiendas,

para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento,

manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano.

Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría.

Así también ustedes, alégrense y compartan su alegría conmigo.

¿Cuántas frasesitas podemos subrayar en esta corta lectura de Filipenses 2? Aquí hay dos para comenzar:

1) “…lleven a cabo su salvación con temor y temblor” (NVI); “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Reina Valera). Pablo no está más entre los hermanos, que dependían de él por su ejemplo y enseñanzas. Ahora tienen que depender del Señor, y ‘ponerse los pantalones’.

La idea en esta frase es que cada creyente se esfuerce, trabaje, persevere y aplique su fe para llegar a la madurez en Cristo (y en la Iglesia!) Pero no se trata aquí de la salvación que uno recibe como don, al arrepentirse del pecado y creer en Cristo y su sacrificio en la cruz; se trata más bien del contínuo proceso de crecimiento espiritual, la ‘santificación’.

Nosotros somos responsables de nuestra conducta y progreso; Dios quiere que pongamos ‘músculos’ sobre nuestra fe, que no sigamos como niños dependientes de otros. Es un esfuerzo, y requiere nuestra cooperación.

Lo de “temor y temblor” puede ser malinterpretado como miedo, del Dios Todopoderoso que va a castigar ‘si no me porto bien’. Ese no es el idioma de la gracia; más bien tiene que ver con la humildad y nuestra decisión de confiar en Dios, tenerle reverencia y no ofenderle porque queremos agradarle en todo (ver Hebreos 12:28-29).

2) “…pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.” (NVI) “Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (RV). Aquí tenemos la contrapartida, por decir: DIOS obra en nosotros, él ‘produce’, activa o da la energía (ver nota, v. 13 Nuevo Testamento Interlineal).

Podemos descansar en esta verdad, el estímulo para todo: Dios está comprometido a ‘criarnos’ en su Camino; con su Espíritu nos va moldeando, probando, animando y fortaleciendo.

Así entendemos las palabras de Jesús, en otra ilustración gráfica: “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí” (Juan 15:4).

ORACION: Padre Celestial, te damos gracias por la salvación que recibimos a través de Jesús, y por la obra de tu Espíritu en nuestras vidas, transformándonos poco a poco hacia la madurez en Cristo. Perdónanos por ser indiferentes a veces a tu voluntad, y ayúdanos a decidir diariamente a permanecer en Cristo, dando fruto para su gloria. Amén.

Más lecturas: Hebreos 6:11-12; Romanos 12:1-2

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.