EL ESPIRITU SANTO NOS AYUDA EN NUESTRA DEBILIDAD

Una de las grandes herejías derivadas del arminianismo es aquella que dice que El Espiritu Santo podría abandonar al Creyente, y dicha herejía solo puede ser propagada al amparo de la ignorancia y total desconocimiento de la obra que la Tercera Persona de la Trinidad realiza en todo aquel que conforme al propósito eterno de Dios es regenerado , justificado, bautizado y sellado por El espíritu Santo. Pero además de todo eso, La Biblia nos revela que una de las gloriosas provisiones del Nuevo Pacto es que además de la intercesión de nuestro sumo Sacerdote El Señor Jesucristo, Dios ha provisto también Que El Mismo Espíritu que nos ha regenerado, bautizado, sellado y ungido, intercede con gemidos indecibles por todos aquellos en quienes habita para ayudarnos en nuestra debilidad para que asi podamos perseverar hasta el fin.

Rom 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Rom 8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Es muy significativo el echo de que prácticamente no se habla de los dos intercesores que garantizan la perseverancia hasta el fin de los redimidos y que son parte del as gloriosas provisiones del nuevo pacto. Creo que lo que subyace detrás de esta omisión en exponer un tema tan importante es que el trazar esta verdad reduce a ruinas humeantes la falsa doctrina arminiana que enseña que somos salvos por gracia pero preservados por nuestras obras.

Aquí en este pasaje se nos revela que la tercera Persona de la Trinidad, nos ayuda en “nuestra debilidad”, es decir si dependiera de nosotros y de nuestra esfuerzo en perseverar, nunca perseveraríamos en el camino angosto, porque somos débiles . Pero Dios ha provisto no solo a nuestro gran Sumo Sacerdote en el cielo para interceder para que no falte nuestra fe, sino que además ha provisto un intercesor desde dentro nuestro, es decir El espíritu Santo que nos habita y con que hemos sido sellados monitorea las necesidades de aquellas cosas que hacen a nuestra salvación e intercede para que esas cosas no falten, el intercede para que no seamos arrastrados por el engaño, El intercede para que no nos falte el querer como el hacer de ocuparnos de nuestra salvación con temor y temblor, El intercede para que no nos falte el deseo de buscarle, de anhelarle y de estar a solas con El Señor.

Todo esto conlleva una solemne advertencia y es que nadie puede decir que esta habitado y sellado por El Espíritu Santo, si no hay una creciente necesidad de orar, de pasar tiempo con Dios para fortalecerse y hallar gracia para obedecer y para hacer su voluntad, pues tales actitudes son el reflejo, son la evidencia de que El Espiritu Santo esta Intercediendo por ese redimido al cual anhela celosamente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: