Genes egoistas y lerdos robots

Hace treinta y dos años se publicó “El gen egoísta. Las bases biológicas de nuestra conducta” de Richard Dawkins, que obtuvo un éxito inmediato, algo normal si el primer capítulo se titula nada menos que ¿Por qué existe la gente?

 

Mucha gente y desde luego yo, teníamos cierta curiosidad en relación a ese tema y si un tipo, un científico, parece tener alguna respuesta, qué menos que echar una ojeada.

 

Desde la primera página la respuesta es clara:

 

“Los organismos vivientes han existido sobre la Tierra sin saber nunca por qué, durante tres mil millones de años antes de que la verdad, al fin, fuese comprendida por uno de ellos. Por un hombre llamado Charles Darwin.[…] Darwin nos capacitó para dar una respuesta sensata al niño curioso cuya pregunta encabeza este capítulo. Ya no tenemos que recurrir a la superstición cuando nos vemos enfrentados a problemas profundos tales como: ¿Existe un significado de la vida? ¿por qué razón existimos? ¿qué es el hombre? Después de formular la última de esas preguntas, el eminente zoólogo G. G. Simpson afirmó lo siguiente: “Deseo insistir ahora en que todos los intentos efectuados para responder a este interrogante antes de 1859 carecen de valor, y en que asumiremos una posición más correcta si ignoramos dichas respuestas por completo”

 

Tras leer esta primera página, mi curiosidad se transformó en infinito asombro. Conocía a Darwin y la supervivencia de los más aptos, pero no sospechaba que allí estuviese la respuesta al significado de la vida, muy anterior a la de los Monty Python y a por qué razón existimos.

 

Estaba claro que Dawkins y Simpson habían tenido una revelación religiosa, las grandes preguntas tenían ya respuesta, y la posición más correcta era ignorar por completo cualquier otra que se hubiese dado a lo largo de los siglos, algo parecido a la respuesta de Omar sobre la biblioteca de Alejandria:

 



Simple azar. ¿Qué? ¿No le parece obvio? Lo de arriba y lo de abajo… fruto del mismo azar… según los materialistas evolucionistas. ¡Wow! ¡Cuánta fe tienen en ese dios azaroso!

 

“Con relación a los libros que mencionas, aquí está mi respuesta. Si los libros contienen la misma doctrina del Corán, no sirven para nada porque repiten; si los libros no están de acuerdo con la doctrina del Corán, no tiene caso conservarlos”.

 

Asumiremos una posición más correcta si ignoramos dichas respuestas por completo.

 

Tras la revelación de Darwin nada de la sabiduría de siglos tiene el menor sentido.

 

El darwinismo es una religión destructiva y este libro es una muestra clara. Destructiva y estúpida (Dawkins saca mucho a colación la sopa donde se desarrollaron los egoístas que ahora nos dominan y dirigen)

 

Somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los egoístas genes que albergamos en nuestras células. (Cita: MGS)

 

Pero ni siquiera sabemos lo que es un gen, ¿unidad de herencia? Cada vez es más difícil definirlo. Dawkins lo define como una porción de material cromosómico. Algunas moléculas agrupadas que fabrican una proteína, nos programan a ciegas, somos autómatas, seres fantasmales sin sentido.

 

Algunos esquizofrénicos se sienten habitados por pequeños seres que los dirigen, nada nuevo bajo el sol. 

 

Ahora abundan en grandes colonias, a salvo dentro de gigantescos y lerdos robots. Se les conoce con el término de genes y nosotros somos sus máquinas de supervivencia.

 

Gigantesca estupidez. ¡Lerdos robots!: algunos persiguen serlo: el rebaño darwinista aspira a ello, sobreviviendo y tragándose semejantes estupideces sin réplica.

 

Hace treinta años no se conocía mucho de los genes reguladores, de la exquisita complejidad e interacciones del material genetico, eso hacía menos delirantes los genes egoístas, pero hoy se ve la estupidez sin sombras, Dawkins sobrevive pero renunciando a discutir de biología evolutiva y refugiándose en la teodicea.

 

Dawkins dixit: Si como la mayoría de los críticos de mi pasaje del robot torpe, no es usted religioso, se enfrentará al siguiente interrogante ¿Qué diablos cree usted que es sino un robot, aunque un robot muy complejo?

 

No es complejo de robot, es deseo de ser robot, complejo o no.

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