SEGUIR A CRISTO: ¿HEMOS REALMENTE PENSADO EN EL PRECIO?

SEGUIR A CRISTO:
¿HEMOS REALMENTE PENSADO EN EL PRECIO?

 
¿En alguna ocasión en su vida de cristiano le enseñaron pasajes donde el Señor nos advierte que debemos pensar en el precio de seguirlo a Él?
En lo personal, nunca.
De hecho, pensando un poco en los inicios de mi nueva vida en Cristo, nunca hubo un mensaje impactante que haya escuchado con relación a este tema y que me haya puesto a pensar sobre ese precio.
Sin embargo, creo que es en la sola medida en que buscamos tener comunión con Él que nos revelará más y más de lo que debemos aprender y tener en cuenta por seguirlo a Él.
Y el pensar en el precio es algo fundamental para nuestra vida.
Este precio ya fue pagado por cristianos antes que nosotros: Sus discípulos fueron perseguidos, martirizados, ridiculizados, señalados, fueron objetos de burla y escarnio.
Y sólo soportaron sus martirios por una razón:
Sacaron cuentas y reconocieron el precio correcto a pagar por seguir al Único Dios vivo y verdadero encarnado en la Persona de Jesús y quien tiene palabras de vida eterna.
 
Lucas 14:26, 28, 33: “26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”.
 
¿Ya está sacando cuentas?
¿No le parecen dolorosas tales divisiones?
Y es que este aborrecimiento NO es odiar a la familia teniéndoles mala voluntad o deseándoles el mal. El Señor, solo está expresando que nuestra devoción hacia la familia debe ser secundaria respecto a nuestra  devoción hacia Él.
Por lo tanto, ¿no deberíamos calcular en forma inteligente el costo del discipulado renunciando por completo a todo derecho sobre nuestra propia vida?
 
¡Piénselo!
Y órele a Dios el Padre, en el nombre del Unigénito Hijo para que Su Espíritu Santo le guíe en una nueva dimensión de vida cristiana. Y enséñeles esto a sus discípulos. ¡Les ayudará!

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One response to this post.

  1. Posted by antonio on agosto 24, 2013 at 1:05 pm

     La “renuncia” de la que habla Yahshua en Lucas 14:26, 28, 33 es “entrega”.
    Este es el significado de la palabra hebrea para nuestro “amor”, “Ahava” significa entrega, siendo este el principio subyacente en la Creación, porque todo fue creado en “Ahava”.
    La naturaleza de las plantas, como ejemplo, es Ahava.
    Ellas entregan oxígeno, frutos, semillas…sin pedir nada a cambio.
    EL Creador, a través de la entrega absoluta y perfecta de Yahshua, quiso restaurar en el humano caido la naturaleza de Ahava.
    Yahshua lo entregó todo, y enseñó a sus discípulos a vivir de esa manera; al joven rico que le preguntó que le quedaba por hacer para entrar al Reino le dijo “entréga todo”; a Zaqueo le dijo lo mismo.
    Los discípulos una vez que recibieron “Poder” lo entregaron todo. Buscaron de inmediato vivir en entrega, teniendo todas las cosas en común. Ahava.
    Las consecuencias de esta vida vivificada son anunciadas por el Maestro de Nazaret, el Mesías de Israel.
    “Recibireis cien veces mas…y persecuciones”
    Enemistad con el Mundo, que nace de un aborrecimiento en nuestro corazón hacia los principios que lo mueven y al estilo de vida que promueve, totalmente contrario a Ahava.

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