¿Que es un pacto?

Por Jorge L. Trujillo 


Pacto 

 

Un Pacto es un convenio, acuerdo o contrato entre dos o más partes (individuos o grupos). El primer propósito de un pacto es para que ambas partes sean beneficiadas de tal transacción. Existen pactos bilaterales o unilaterales, condicionales e incondicionales.  En un pacto unilateral, se requiere que una de las dos partes cumpla con ciertas estipulaciones pre-determinadas. En un pacto bilateral, se requiere que ambas partes cumplan con las tales.  Los pactos tienen un tiempo de duración pre-fijado o este se termina cuando una o ambas partes cumplen con su responsabilidad bajo tal acuerdo aunque los resultados del pacto pueden ser mucho más duraderos y extenderse más allá de la vida de los participantes en el. 

La idea de hacer un pacto o contrato es asegurar que lo que se ha acordado se va a cumplir.  Si una de las partes en un Pacto no cumple con su responsabilidad, la otra parte o partes no tienen la obligación de cumplir con la de ellos.  Además, se puede reclamar legalmente contra la parte que no cumplió su determinada labor.  Por lo tanto, el segundo propósito del contrato es el de cubrir legalmente las partes envueltas.  El Pacto obliga, una vez este ha sido ratificado, “aceptado”, no puede ser anulado ni invalidado, ni se le puede añadir ni quitar. 

Validez del Pacto 

Es importante entender que un Pacto es válido solo y únicamente dentro de las estipulaciones establecidas y solamente para las partes establecidas.   Las obligaciones y/o beneficios (bendiciones) de un pacto afectan solamente a aquellos envueltos en el convenio.  Los que no forman parte del contrato aunque pueden beneficiarse o perjudicarse por este, lo hacen de manera parcial e indirecta, ya sea por asociación o por posición (geográfica) pero los efectos son parciales y nunca intencionalmente totales.  Por ejemplo, cuando Dios hizo el Pacto con Abraham, lo hizo solo con  él y su descendencia, la cual prometió que seria bendecida.  Dios tenía en mente una serie de bendiciones que afectarían directa y  totalmente a esta descendencia, pero cuando el lugar donde se encontraban los descendientes de Abraham, Jacob y sus hijos sufrió una sequia, ellos tuvieron que viajar a Egipto para poder tener alimentos para ellos y sus animales.  Esta bendición estuvo preparada de antemano para proteger a los Israelitas, descendientes de Abraham, pero en el proceso las bendiciones afectaron positivamente a los egipcios que no eran parte del Pacto.  

El Pacto solo incluye a los que están debajo de él.  En otro ejemplo podemos ver que en el pacto con David, tal pacto afectaría solamente a la descendencia de David, es decir a Cristo, quien habría de cumplir este pacto, pero en el proceso desde la promesa hasta el cumplimiento, Dios proveyó protección a los descendientes de David que habrían de estar en el árbol genealógico de Jesús.  De esta manera estas personas se beneficiaron indirectamente del Pacto con David. 

Los Pactos en la Biblia 

Entendemos que la manera en que Dios trabaja o se relaciona con los hombres es a través de pactos. Esto lo entendemos porque encontramos que existen en la Biblia una serie de pactos establecidos por Dios entre él y los hombres (existen diferentes interpretaciones en cuanto al número de pactos que existen). En la Biblia encontramos dos tipos de pactos. La Parte que inicia el Pacto se presenta describiéndose a sí mismo y lo que ha hecho, luego se presenta una lista de obligaciones a cumplirse por ambos o más partes.  

Los pactos de Dios con el hombre, después del pacto con Adán en el huerto en el que él estaba en representación de su posteridad, nunca incluyeron ni incluyen la totalidad de la raza humana.  Dios siempre ha tratado y pactado con un individuo, un grupo, un remanente, o una nación.   Esto es cierto especialmente en los casos donde el asunto principal es la salvación.  En el caso de Abraham vemos esto claramente, Dios llamó a Abraham para que saliera de la casa de su padre y pactó con él.  En el caso del pueblo de Israel, Dios solamente trató con este pueblo.  Dios escogió a Abraham para salvación de los de entre la casa de su padre, de los dos hijos de Abraham, solo escogió a Isaac y no a Ismael para traer la descendencia que recibiría salvación, de los hijos de Isaac, solo escogió a Jacob (Israel) y no a Esaú para traer la salvación, y  de los de la casa de Israel seria salvo solo un remanente escogido.  

Cuando miramos la historia de la salvación, vemos que siempre ha sido igual la manera en que Dios ha tratado.  El Pacto de Dios con Abraham fue para él y su descendencia, pero solo por la línea de Isaac no por Ismael, por Jacob y no por Esaú.  En la actualidad, los hijos de Abraham de acuerdo al pacto y la promesa son los de la casa de Israel.  Esto no significa que los demás no recibieron bendiciones indirectas de estos pactos, ya sea por asociación o por posición pero no por estar incluidos en el pacto.  Tanto Ismael como Esaú como los no escogidos del pueblo de Israel recibieron bendiciones por asociación y por posición.  

En estos pactos establecidos por Dios vemos que aquellos con los que se establece el pacto son llamados “escogidos” y “pueblo o nación de Dios”.  El Pacto de la Gracia es un Pacto que sigue los mismos principios de los pactos anteriores que Dios ha establecido con el hombre.  La diferencia de este pacto es que es mucho más amplio.  Este pacto cubre las razas humanas de toda la tierra, no solo los hijos carnales de la casa de Abraham.  El pacto con la casa de Israel fue una representación a menor escala de lo que sería el Pacto de la Gracia.  “Abraham es un tipo de Cristo”.  De acuerdo al Apóstol Pablo, cuando Dios dijo a Abraham que el Pacto era para él y “su simiente”, se estaba refiriendo a Cristo mismo  (Génesis 17; Gálatas 3:16).  De la misma manera en que los hijos de Abraham formaban parte del Pacto y sus bendiciones, ahora en el Nuevo Pacto, los hijos de Cristo (creyentes) forman parte del Nuevo Pacto y sus bendiciones como herederos según la promesa.  Estos (cristianos) son “el Pueblo de Dios” y “los Escogidos”.  Es de notarse que bajo el Pacto de la Gracia se utiliza el adjetivo “escogidos”, igual que se usaba con el Pueblo de Israel del Antiguo Testamento.

Este concepto se hace difícil de aceptar cuando hablamos del Pacto de Gracia o el Nuevo Pacto.  Pero el hecho de que los creyentes son llamados “Pueblo de Dios” (Mateo 1:21; Hechos 18:10), y “Escogidos”, aun antes de ser salvos (2 Timoteo 2:10), significa que no todos los humanos forman parte de este Pacto sino solo aquellos que Dios ha “seleccionado” o “escogido” en Cristo, según dice la Biblia, desde antes de la fundación del mundo.  De no ser así, la palabra “escogidos” no tendría ningún significado pues ella misma da a entender que algunos “no son” escogidos y no tienen parte en el Pacto de Dios aunque pueden de manera indirecta, beneficiarse de este, y lo hacen. 

Pertenencia en el Pacto de Gracia 

De la misma manera que la familia o descendencia de Abraham se hacían miembros participantes del Pacto Abrahamico y del Pacto Sinaítico por medio del nacimiento natural (carnal) también los miembros del Pacto de Gracia (Nuevo Pacto) se hacen miembros de este por medio del nacimiento espiritual (Nuevo Nacimiento).   Aunque los miembros hayan sido “escogidos” desde antes de la fundación del mundo para ser hechos “hijos” y herederos juntamente con Cristo, estos miembros no pueden disfrutar los beneficios del Pacto de Gracia hasta que sean salvos por medio de la fe en Cristo.  Los miembros del Pacto Abrahamico y Sinaítico eran declarados bendecidos antes de nacer por ser descendientes de Israel según la carne, pero estos al igual que los creyentes del Nuevo pacto, no llegaban a disfrutar de las promesas del Pacto hasta después que habían nacido.  

Se esperaba que todos aquellos que nacían llegaran a ser miembros fieles a las obligaciones del Pacto para así también recibir los beneficios o “bendiciones” de este.  De Igual manera se espera que aquellos que han “Nacido de Nuevo” y han  entrado a formar parte de los beneficiados bajo el Pacto de Gracia se mantengan santos y guarden los mandamientos del Pacto. 

Algunas divisiones bajo el Pacto de Gracia (Teología del Pacto)

Nombre

Adámico

Noédico

Abrahamico

Sinaítico

Davídico

Nuevo

Partes Envueltas Dios y Adán(la humanidad) Dios y Noé(Su descendencia y todos los seres vivientes) Dios y Abraham (Sus descendientes) Dios y el pueblo de Israel Dios y David Dios y los escogidos
Promesa Vida Eterna por medio de la obediencia No sería la tierra destruida con inundación de aguas Tierra y descendencia para Abraham. Una ciudad celestial. Continua comunión con Dios. Sus descendientes tendrían un rey y reino eterno. Ley escrita en los Corazones
Condición Obediencia Perfecta No Condición Fe Obediencia Perfecta No Condición Fe en Cristo
Sello y Señal El Árbol El Arco Iris Circuncisión Sacrificios de Sangre rociada Resurrección de Cristo La sangre de Cristo (Bautismo y Santa Cena)
Mediador No Mediador Moisés Jesucristo

El mantenerse santo y guardar los mandamientos del Pacto fue imposible para los hijos de Israel que estaban bajo el Pacto Sinaítico de la Ley.   Ellos invalidaron el Pacto por su desobediencia.  Por tal razón Dios tuvo que implementar un pacto nuevo donde este no sería invalidado.  Dios mismo se encargaría de hacer que el Pacto se cumpliera.


…Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado,

nadie lo invalida, ni le añade.

Gálatas 3:15

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