Quizás hoy puede ser la venida inminente de Cristo

14 julio, 2014

 El Nuevo Testamento enseña que Cristo podría volver y arrebatar a su iglesia en cualquier momento, es decir, que es inminente. Un evento inminente es “una amenaza que cuelga sobre nuestras cabezas, algo que esta por suceder pronto.” Por lo tanto, la inminencia lleva el sentido de que podría ocurrir en cualquier momento. “La inminencia es la combinación de dos condiciones: 1. Certidumbre: que es la certeza y seguridad de que este evento se produzca en algún momento. 2. Incertidumbre: que es no saber en qué momento puede que suceda el evento.

Inminencia en el Nuevo Testamento

¿Cuales pasajes del Nuevo Testamento indican de que Cristo puede venir en cualquier momento?

  • 1 Tesalonicenses 5:6 – “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.”
  • 1 Timoteo 6:14 – “que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo,”
  • Tito 2:13 – “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”
  • Hebreos 9:28 – “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”.
  • Santiago 5:7-9 -“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”.
  • 1 Pedro 1:13 – “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado”.
  • Judas 21 – “conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.”
  • Apocalipsis 3:11; 22:7, 12, 20 – “‘Yo vengo pronto’”
  • Apocalipsis 22:17, 20 – “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven”. “El que da testimonio de estas cosas dice:” Sí, vengo pronto. “Amén. Ven, Señor Jesús”.

Es significativo que todos los pasajes anteriores se relacionan con el rapto y hablan de la venida del Señor, como algo inminente que podría ocurrir en cualquier momento, Es por esto que los creyentes están esperando a una persona: “JESUCRISTO”, no un evento o una serie de eventos tales como los relacionados con la tribulación, que conduce a la segunda venida de Cristo en el que Él regresa a la tierra y establece Su reinado milenario.

Inminencia y Pretribulacionismo

Al considerar los pasajes anteriores, observamos que Cristo puede venir en cualquier momento, osea que el rapto en realidad es inminente. Sólo los pre-tribulacionistas pueden dar un significado completo y literal a tal esperado evento. La exhortación a buscar “la gloriosa venida de Cristo” por los suyos (Tito 2:13) pierde su significado si la iglesia pasara por la Tribulación. Los creyentes en ese caso deben buscar señales.” Si el punto de vista de inminencia que la doctrina pre-tribulacion presenta no es aceptado, entonces tendría sentido buscar señales relacionadas con eventos de la tribulación (es decir, el anti-cristo, los dos testigos, etc…) y no esperar que Cristo arrebate su iglesia. Pero el Nuevo Testamento, como se ha demostrado anteriormente, instruye de manera uniforme a la iglesia, a esperar la venida de Cristo, mientras que los santos de la tribulación se les instan a mirar las señales. La exhortación del Nuevo Testamento que consuela con la venida del Señor, (Juan 14:1;. 1 Tesalonicenses 4:18), ya no tendría sentido si los creyentes tuviesen que pasar primero por la tribulación. En lugar de la comodidad, tendría que darle paso a los acontecimientos de la tribulación. Pero, a la iglesia se le ha dado una “esperanza bienaventurada”, porque el regreso de nuestro Señor es verdaderamente real y inminente.

¡Maranatha!

La iglesia primitiva tuvo un saludo especial para los unos a los otros, como se registra en 1 Corintios 16:22, que era, “Maranatha” no es una palabra Griega (“marán athá”) sino una transliteración de la palabra Aramea “mâran’athâ’” la cual ha sido traducida como: “[nuestro] Señor ha venido [viene]”. Filipenses 4:5: “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.” Santiago 5:8: “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” (Ver también Apocalipsis 1:7). Al igual que en otros pasajes del Nuevo Testamento, Maranatha se entiende como un acontecimiento que puede suceder en cualquier momento o como algo que es inminente. Tal comprensión apoya la posición pre-tribulación. No es extraño que estos antiguos cristianos usaron un saludo tan singular, que refleja la expectativa ansiosa de la Bienaventurada Esperanza, como algo siempre presente y muy real en sus vidas cotidianas. La vida de la iglesia hoy en día sólo se puede mejorar si “Maranatha” volviera como un saludo sincero en los labios de un pueblo expectante. Maranatha!

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